Baix Emporda, Girona, España
La comarca gerundense del Baix Empordà se encuentra en estado de alerta tras registrarse dos asaltos violentos en viviendas con apenas 24 horas de diferencia y un modus operandi sospechosamente similar. El último incidente ocurrió la noche del miércoles 14 de enero en Sant Feliu de Guíxols, donde cuatro individuos encapuchados accedieron a una casa unifamiliar a través del jardín, sorprendiendo al propietario. Tras amenazarle con un arma blanca y atarle, registraron el inmueble minuciosamente para huir finalmente con dinero en efectivo, joyas y un teléfono móvil. Solo un día antes, la madrugada del 13 de enero, se produjo un ataque casi calcado en Calella de Palafrugell. En esa ocasión, también cuatro encapuchados irrumpieron en el domicilio de una mujer de avanzada edad, a la que inmovilizaron y amenazaron para que les entregara sus objetos de valor. Los asaltantes huyeron con el coche de la víctima, que fue recuperado horas más tarde por la Policía Local. Además, esa misma tarde, se reportó un intento de robo frustrado en Rupià gracias a la activación de una alarma. La División de Investigación Criminal (DIC) de los Mossos d'Esquadra trabaja con la hipótesis principal de que ambos golpes podrían ser obra del mismo grupo criminal itinerante, dada la coincidencia en el número de asaltantes, la brutalidad empleada contra las víctimas —a las que atan para asegurar el robo— y la cercanía geográfica con Francia, lo que facilitaría una huida rápida. Ante esta escalada, que se suma a otro asalto violento el pasado 7 de enero en Colomers (aunque este último se investiga como un posible ajuste de cuentas), la policía catalana ha reforzado el patrullaje con unidades ARRO en turnos de tarde y noche para disuadir nuevas acciones delictivas y proteger a los vecinos. Fuente: El Caso
Lo que dice la comunidad