España,
Se ha detectado un repunte de campañas de chantaje digital en las que los delincuentes intentan ganar credibilidad usando datos personales reales (procedentes de filtraciones) y presionando a las víctimas para que paguen, normalmente en criptomonedas. Entre las variantes, figura la suplantación de “falsos sicarios”, en la que el estafador amenaza con un supuesto daño físico para forzar un pago inmediato. INCIBE recuerda que estas extorsiones también pueden empezar tras interacciones en páginas web (por ejemplo, de contactos), donde los delincuentes obtienen el número o datos de la víctima para iniciar amenazas y exigir dinero. En este tipo de fraude, la recomendación general es no ceder al chantaje, guardar evidencias (capturas, números, emails, wallets) y denunciar a las fuerzas y cuerpos de seguridad. Qué hacer si se recibe el chantaje: No pagar ni continuar la conversación. Guardar pruebas (mensajes, audios, capturas, enlaces, cuentas de pago). Bloquear y reportar el contacto en la plataforma. Denunciar (aportando toda la evidencia disponible).
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