Ciutat Vella, Barcelona, España
En el marco del Plan Kanpai contra la multirreincidencia, los Mossos d'Esquadra han desarticulado en el corazón de Barcelona una sofisticada trama familiar dedicada a las ciberestafas. Han sido detenidos cinco miembros de una misma familia —cuatro hombres de entre 21 y 61 años y un menor de edad—, acusados de delitos de receptación, revelación de secretos y estafa bancaria. La investigación, llevada a cabo por la Unidad Regional Operativa Polivalente (UROP) y la División de Investigación Criminal (DIC), ha destapado el complejo modus operandi del clan. No se limitaban a revender los dispositivos robados, sino que los utilizaban como herramienta para un delito mayor. Compraban en el mercado negro teléfonos móviles de alta gama previamente sustraídos y, mediante el uso de tarjetas SIM también ilícitas o duplicadas, lograban desbloquearlos. Una vez accedían al contenido del teléfono, extraían datos personales sensibles y contraseñas bancarias de las víctimas. Con esta información privilegiada, acudían a cajeros automáticos para realizar extracciones de efectivo o transferencias fraudulentas, vaciando sistemáticamente las cuentas corrientes de los propietarios legítimos de los terminales. El epicentro de la actividad delictiva era un domicilio ubicado en el distrito de Ciutat Vella, que funcionaba como base de operaciones. Durante el registro realizado el pasado 11 de diciembre, los agentes recuperaron un importante botín: 31 teléfonos móviles (diez de ellos ya confirmados como robados), 11 tarjetas SIM, un ordenador portátil y 7.290 euros en efectivo, presumiblemente obtenidos mediante las estafas. También se intervino ropa que los sospechosos utilizaban para ocultar su identidad al operar en los cajeros. Fuente: ElCaso
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