Carrer de Llevant, Reus, Tarragona, España
La Guardia Civil ha logrado desmantelar una clínica estética clandestina que operaba de forma totalmente ilegal en el interior de un domicilio particular situado en el barrio de Llevant, en la localidad tarraconense de Reus. Esta intervención se enmarca dentro de la bautizada como 'Operación Zlata', un amplio dispositivo a nivel nacional e internacional dirigido a combatir el tráfico ilícito de medicamentos y productos sanitarios. Las investigaciones arrancaron en agosto del año pasado al detectar un entramado criminal que utilizaba las redes sociales y otras plataformas digitales para captar clientes. La red ofrecía tratamientos estéticos inyectables a precios muy por debajo del valor de mercado (cobrando entre 150 y 200 euros por intervenciones que en centros regulados superan los 600 euros), logrando así atraer a un gran número de personas. El principal peligro de esta red radicaba en que los supuestos tratamientos eran administrados por personas que carecían por completo de la titulación médica requerida, cometiendo un delito de intrusismo profesional. Además, los productos utilizados —principalmente toxina botulínica (bótox) y ácido hialurónico— eran de contrabando. Las autoridades han alertado de que estos viales no habían superado ningún tipo de control sanitario que acreditara su origen, su composición real o que hubieran sido conservados manteniendo la necesaria cadena de frío. Desde la Guardia Civil han advertido de la extrema gravedad que supone someterse a este tipo de prácticas en la clandestinidad. La falta de personal cualificado, unida al uso de material de dudosa procedencia y en condiciones higiénicas inadecuadas, expone a los pacientes a sufrir infecciones severas, reacciones adversas imprevisibles o secuelas físicas irreversibles.
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