Sevilla, España
La Guardia Civil ha asestado un duro golpe al narcotráfico y a la delincuencia en la provincia de Sevilla al desarticular un complejo entramado criminal asentado en la comarca del Aljarafe. La denominada operación 'Angelus Silvestre' se ha saldado con un total de doce personas detenidas, de las cuales ocho ya han ingresado en prisión provisional por orden del juez, acusadas de delitos contra la salud pública por tráfico de drogas, robos con fuerza y pertenencia a organización criminal. Las investigaciones lideradas por el Área de Investigación de la Guardia Civil de Sanlúcar la Mayor se iniciaron meses atrás, tras detectarse un inusual y alarmante incremento de robos en la zona. Los asaltos, que se cometían empleando la fuerza, tenían como objetivo principal las segundas residencias, los comercios locales y diversas explotaciones agrícolas repartidas por los municipios de Sanlúcar la Mayor, Espartinas, Olivares, Villanueva del Ariscal y Pilas. El exhaustivo seguimiento policial permitió a los agentes descubrir el perverso modus operandi que se escondía tras esta oleada de delitos patrimoniales. La red desmantelada operaba bajo una estricta jerarquía y se dedicaba a la venta y distribución de heroína a un precio muy inferior al habitual en el mercado negro. El objetivo de abaratar la droga era captar y fidelizar a un gran número de toxicómanos con escasos recursos económicos. Una vez que los consumidores adquirían una fuerte adicción, la organización los incitaba y utilizaba como mano de obra barata para cometer los robos en los municipios del Aljarafe. Los adictos entregaban el botín sustraído (herramientas, maquinaria o enseres) a los cabecillas de la red como forma de pago para saldar sus deudas y conseguir nuevas dosis de heroína. Posteriormente, la cúpula de la banda se encargaba de revender todos esos objetos robados en el mercado de segunda mano, consolidando así una lucrativa y doble vía de ingresos ilícitos.
Lo que dice la comunidad