Rocafort, Barcelona, España
Miembros de la Patrulla Ciudadana de Barcelona han descubierto recientemente el escondite donde dos carteristas, conocidos como Joao y Pablo, ocultaban el botín sustraído a usuarios del metro. Los delincuentes, que actuaban principalmente en la Línea 4 y otros puntos del suburbano, escondían móviles robados y tarjetas de crédito en las rejillas y rendijas de ventilación de varias estaciones, aprovechando puntos ciegos de la infraestructura para evitar ser detectados por las autoridades. El hallazgo se produjo tras identificar a los sospechosos un sábado de abril alrededor de las 22:30, momento en el que uno de ellos intentó agredir a los voluntarios de la Patrulla, lo que obligó a expulsarlos del recinto. Posteriormente, la localización de un móvil robado permitió a los patrulleros descubrir varios teléfonos escondidos en las rendijas. En los días siguientes, se recuperaron más objetos robados en otras estaciones, como Rocafort (L1) y diversos puntos de la Línea 2. Entre el material hallado figuraban tarjetas bancarias extranjeras, algunas caducadas desde 2017, lo que indica que estos escondites podrían haber sido utilizados durante años sin que las autoridades lo detectaran. La Patrulla Ciudadana decidió no hacer pública la información de inmediato para no alertar a los delincuentes mientras investigaban la extensión de este modus operandi. Fuente: Metrópoli Abierta
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