Palma de Mallorca, Illes Balears, España
La Policía Nacional ha asestado un duro golpe a la trata de seres humanos con la desarticulación de una organización criminal de origen chino asentada en Baleares. La operación, bautizada como "Pascua", ha logrado liberar a 15 mujeres que vivían sometidas a un régimen de semiesclavitud sexual y ha culminado con la detención de 14 personas. La investigación se inició en abril de 2025, tras recibir la Unidad Central de Redes de Inmigración Ilegal y Falsedades Documentales (UCRIF) dos correos anónimos en la dirección trata@policia.es. En ellos, varias víctimas pedían auxilio desesperado, denunciando estar retenidas contra su voluntad en pisos de Palma. Un testimonio clave para precipitar las detenciones fue el de una mujer que logró escapar de uno de los prostíbulos y relató a los agentes el infierno que vivían. El modus operandi de la red consistía en captar a mujeres en China a través de anuncios engañosos en redes sociales y aplicaciones de mensajería, ofreciéndoles trabajos ficticios en España con sueldos de hasta 2.000 euros mensuales. Una vez en territorio nacional, la realidad era muy distinta: se les retiraba la documentación y se les informaba de que habían contraído una deuda impagable por el viaje. Eran encerradas en pisos clandestinos ("casas de masajes" tapadera) donde debían estar disponibles las 24 horas del día para servicios sexuales, tanto en el local como a domicilio. La explotación era total: las víctimas eran vigiladas permanentemente, incluso mediante cámaras de seguridad instaladas en las zonas comunes de las viviendas para evitar fugas. Además, eran tratadas como mercancía, siendo "compradas y vendidas" entre diferentes células de la organización para rotarlas por distintos pisos y dificultar su rastreo. En algunos casos, se las forzaba a realizar prácticas de riesgo sin preservativo para aumentar los beneficios de la banda.
Lo que dice la comunidad