Sagunto, València, España
La Guardia Civil ha desarticulado un grupo criminal que se autodenominaba la "Mafia del Cobre", responsable de más de 100 robos de cobre en ocho comunidades autónomas, con especial incidencia en la Comunidad Valenciana. La operación, denominada "Kuroma", ha concluido con la detención de 21 personas (13 de ellas ya en prisión), la recuperación de 20 toneladas de cobre valoradas en 2,5 millones de euros y la atribución de un total de 102 robos de cobre. La banda se organizaba de manera jerárquica: un grupo ejecutaba los robos, otro recogía información para planificar los golpes y una tercera parte se encargaba de la venta del material robado. Operaban desde la provincia de Madrid, desplazándose a otras comunidades como Andalucía, Aragón, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Comunidad Valenciana, Extremadura y Murcia. Su objetivo principal eran los cables de gran grosor en instalaciones fotovoltaicas, depuradoras (la mayoría de los robos) y bodegas de vino, llegando a provocar la pérdida de suministro de agua y electricidad en varios casos. El grupo actuaba en "rondas" de varios días, organizándose en células independientes que incorporaban a nuevos miembros, a veces procedentes de Rumanía. Para participar, los integrantes debían aportar una cantidad de dinero a un "bote" común, lo que permitía costear los gastos de los robos y mantener alejados a quienes tuvieran problemas económicos o de adicción. Además de cobre, robaban carburante y vehículos para facilitar sus acciones delictivas, y el material sustraído era enviado a una localidad de Madrid para su venta y refundición. La operación se desarrolló en tres fases: primero se desmantelaron dos células y se detuvo a 11 miembros; luego se registraron domicilios en Getafe (Madrid), donde se arrestó a seis personas más; y finalmente se detuvo a cuatro integrantes adicionales, entre ellos el encargado de la venta del material robado. Fuente: Europa Press
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