Coles, Ourense, España
Agentes de la Policía Nacional han logrado desarticular un presunto grupo criminal dedicado a la trata de seres humanos con fines de explotación sexual y a cometer delitos contra la salud pública. El entramado operaba desde un establecimiento situado en el municipio ourensano de Coles, donde explotaban a mujeres extranjeras aprovechándose de su situación de extrema vulnerabilidad. La investigación policial permitió descubrir que la organización captaba a mujeres jóvenes originarias de países en vías de desarrollo que se encontraban en situación administrativa irregular en territorio español. Según consta en las diligencias oficiales, las víctimas eran sometidas a ejercer la prostitución bajo unas exigencias laborales descritas como "gravosas", viéndose obligadas a permanecer en unas instalaciones que presentaban unas medidas de seguridad y unas condiciones de higiene totalmente deplorables. Los líderes de este grupo criminal se lucraban económicamente de la explotación de estas mujeres, aprovechándose sistemáticamente de su necesidad económica y de su falta de permisos legales de residencia y trabajo. Asimismo, las autoridades policiales han constatado que en el entorno del establecimiento donde mantenían a las víctimas se toleraba y se procedía al consumo abusivo de sustancias estupefacientes, lo que empeoraba aún más la situación de riesgo y dependencia de las mujeres explotadas.
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