El Perelló, Tarragona, España
Agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil de Tortosa han desmantelado un taller mecánico clandestino que operaba a plena capacidad en el término municipal de El Perelló (Baix Ebre), oculto en una finca rústica. La instalación ilegal, que aparentaba normalidad a ojos de sus clientes, funcionaba sin ningún tipo de licencia administrativa, evadía impuestos y, lo más grave, gestionaba sus residuos tóxicos de forma incontrolada en una zona colindante al Espacio de Interés Natural (PEIN) de la Serra de Cardó. La investigación se inició gracias a las labores rutinarias de vigilancia medioambiental del SEPRONA, cuyos agentes detectaron un tránsito inusual de vehículos entrando y saliendo de la finca. Al inspeccionar el lugar, descubrieron una infraestructura profesional completa que operaba al margen de la ley: en el interior había una veintena de vehículos en reparación (turismos, todoterrenos, motos e incluso tractores), así como maquinaria especializada como elevadores hidráulicos, compresores, herramientas de extracción de motores y hasta un circuito de pruebas privado y una grúa para mover los coches. El taller representaba un doble peligro. Por un lado, la inseguridad laboral era absoluta: carecía de ventilación, señalización de emergencia o equipos de protección para los trabajadores. Por otro lado, el riesgo medioambiental era crítico. Los agentes constataron que los residuos peligrosos derivados de la actividad —aceites de motor usados, filtros contaminados, baterías y chatarra— se almacenaban directamente sobre el suelo, sin contenedores estancos ni impermeabilización, filtrándose al terreno sin ningún control ni trazabilidad de gestión, lo que suponía una amenaza directa para el subsuelo y los acuíferos de la zona protegida cercana. Fuente: El Caso
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