Zaragoza, España
La Policía Nacional ha detenido en Zaragoza a una mujer que trabajaba como empleada del hogar, acusada de cometer al menos 16 delitos de hurto en los domicilios donde prestaba servicio. La arrestada, que ya contaba con antecedentes policiales por hechos similares ocurridos en 2017, habría sustraído dinero en efectivo y joyas por un valor total superior a los 40.000 euros. La investigación se inició a raíz de las denuncias interpuestas por tres familias diferentes de la capital aragonesa, quienes habían contratado a la mujer basándose en recomendaciones mutuas de confianza. En algunos casos, la detenida llevaba más de dos años trabajando en los domicilios afectados, lo que le permitió actuar con total impunidad y sin levantar sospechas durante un largo periodo de tiempo. El modus operandi consistía en la sustracción paulatina y discreta de objetos de valor, principalmente joyas de oro, que posteriormente vendía en establecimientos de compraventa de metales preciosos ("Compro Oro") para obtener un beneficio económico inmediato. La voz de alarma la dio la primera de las víctimas al percatarse de la desaparición de varias piezas de joyería. Al sospechar de la empleada, comunicó sus dudas a los otros empleadores conocidos, quienes al revisar sus pertenencias confirmaron que también habían sido víctimas de robos. Las pesquisas policiales corroboraron las sospechas al localizar los registros de venta de las joyas sustraídas en varios locales especializados de Zaragoza. Lamentablemente, las víctimas no han podido recuperar sus pertenencias, ya que, al haber transcurrido el tiempo legal de depósito obligatorio, las piezas habían sido fundidas por los comercios. Tras su detención el pasado jueves 11 de diciembre y posterior puesta a disposición judicial el viernes 12, la mujer ha quedado en libertad con cargos tras prestar declaración ante el juez de guardia. Fuente: Europa Press
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