Alhama de Murcia, Murcia, España
La Ertzaintza y la Guardia Civil, en una operación conjunta denominada Marles-Andre, han detenido en la localidad de Alhama de Murcia a dos jóvenes de 22 y 26 años acusados de perpetrar dos ciberestafas mediante las cuales lograron defraudar casi 100.000 euros. Las víctimas de este fraude fueron un Ayuntamiento de Gipuzkoa y un empresario del municipio murciano de Fuente Álamo. La investigación se originó en el año 2024. El Grupo de Cibercriminalidad de la Ertzaintza detectó que un consistorio guipuzcoano había sufrido una manipulación informática que desvió 41.382 euros de las arcas municipales. Paralelamente, el equipo Arroba de la Guardia Civil de Cartagena investigaba una estafa idéntica en la que un empresario de Fuente Álamo había sido engañado para realizar transferencias a favor de los delincuentes por valor de más de 55.000 euros. El modus operandi empleado por los ahora detenidos era el conocido como "Man in the middle" (Hombre en el medio). Los estafadores interceptaban las comunicaciones digitales entre las instituciones o empresas y sus proveedores, localizaban facturas pendientes de pago y manipulaban los documentos modificando el número de cuenta bancaria. De esta forma, cuando las víctimas ordenaban el pago, el dinero se redirigía automáticamente hacia cuentas controladas por los ciberdelincuentes. Para no ser descubiertos, el grupo criminal había diseñado un complejo entramado financiero abriendo cuentas con identidades usurpadas. Movían el dinero defraudado rápidamente y utilizaban criptomonedas y cuentas en el extranjero para borrar el rastro de los fondos. Tras lograr identificarlos, los agentes llevaron a cabo cuatro registros simultáneos en Alhama de Murcia, donde intervinieron teléfonos móviles, tarjetas bancarias, más de 50 tarjetas SIM, documentación falsificada y dinero en efectivo.
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