Santa Cruz de Tenerife, España
Un peligroso fugitivo ha sido finalmente capturado en Santa Cruz de Tenerife gracias a la agudeza visual de un agente fuera de servicio. El detenido, un hombre con un extenso historial delictivo, se encontraba en busca y captura tras ser condenado en firme por la Audiencia Provincial por un delito continuado de agresión sexual contra una menor de edad. Los hechos por los que se le buscaba revisten una gravedad extrema: el agresor sometió a la víctima a abusos reiterados durante un período de cinco años, lo que había convertido su localización en una prioridad absoluta para las fuerzas de seguridad. La investigación para dar con su paradero había sido "ardua y compleja". El prófugo, consciente de la orden de ingreso en prisión que pesaba sobre él, había perfeccionado sus técnicas de evasión: cambiaba constantemente de domicilio, alternaba diferentes vehículos e incluso había modificado su aspecto físico para pasar desapercibido. Su última huida conocida, antes de esta detención, acabó en una persecución policial de película que comenzó en la capital y terminó en la zona de Punta Prieta (Güímar), donde logró escapar en aquel momento. El final de su fuga se produjo de manera fortuita pero eficaz. Un agente de la Policía Canaria que se encontraba libre de servicio lo reconoció mientras ambos entraban a un conocido supermercado de Santa Cruz. Sin perder la calma y para evitar riesgos a los clientes, el policía solicitó discretamente el apoyo del personal de seguridad privada del establecimiento. Entre ambos lograron retener al sospechoso sin que este tuviera oportunidad de resistirse o causar incidentes. Minutos después, una patrulla del Grupo de Respuesta Operativa (GRO) se personó en el lugar para formalizar la detención y trasladarlo a dependencias policiales. Además de la condena por agresión sexual, el detenido acumula numerosos antecedentes por robos con fuerza y violencia. Fuente: La Razón
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