Calle de Ferraz, Madrid, España
La Policía Municipal de Madrid ha detenido a un hombre de 27 años y nacionalidad portuguesa que circulaba por el centro de la capital portando un arma de fuego cargada y oculta tras el salpicadero de su vehículo. El arrestado, que carecía de licencia de armas, dio además positivo en el consumo de metanfetaminas y cannabis. La intervención tuvo lugar la madrugada del pasado 3 de enero durante un control preventivo de seguridad ciudadana desplegado en la calle Ferraz, una de las arterias más vigiladas de la ciudad. Los agentes dieron el alto a un turismo ocupado por una pareja que manifestó encontrarse de vacaciones en Madrid, aunque el conductor aseguró no llevar consigo ninguna documentación personal que acreditara su identidad. La actitud nerviosa de los ocupantes y un intenso olor a marihuana que emanaba del habitáculo levantaron las sospechas de la patrulla. Tras un primer registro superficial en el que se localizaron dos botes con hachís, los agentes decidieron inspeccionar a fondo el coche. Al desmontar la rejilla del sistema de ventilación situada a la izquierda del volante, descubrieron un hueco donde se alojaba una funda de cuero encajada meticulosamente. En su interior se ocultaba una pistola semiautomática Steyr modelo 1909, una pieza de coleccionista de fabricación austriaca cuya producción cesó hace más de un siglo, al inicio de la Primera Guerra Mundial. A pesar de su antigüedad, el arma estaba operativa y lista para disparar: tenía un cartucho alojado en la recámara, aunque el cargador solo contenía tres balas de calibre 6,35 mm. El detenido reconoció ser el propietario del arma, pero no pudo aportar ningún permiso de tenencia ni documentación de registro, por lo que se investiga si fue introducida ilegalmente en España. El joven fue detenido in situ acusado de un delito de tenencia ilícita de armas.
Lo que dice la comunidad