Murcia, España
Un escándalo de extrema gravedad ha sacudido la sanidad privada murciana. La Policía Nacional ha detenido a un cirujano plástico acusado de violar a una paciente mientras esta se encontraba totalmente anestesiada e indefensa en el interior de un quirófano. El facultativo, que no formaba parte de la plantilla fija del hospital IMED Virgen de la Fuensanta de Murcia, sino que había alquilado las instalaciones para realizar una intervención estética, fue arrestado en Alicante, donde reside, tras ser denunciado por el propio personal sanitario del centro. Los hechos ocurrieron durante el transcurso de una cirugía de pecho. Según relatan los testigos clave, dos enfermeras del hospital que asistían en la operación se percataron de movimientos y comportamientos "extraños" y de índole sexual por parte del cirujano hacia la paciente, que yacía sedada. Ante la sospecha de que se estaba cometiendo una agresión, las sanitarias decidieron grabar discretamente con un teléfono móvil lo que estaba sucediendo. Las imágenes obtenidas confirmarían la violación, mostrando al médico realizando actos sexuales sobre la mujer inmóvil. Tras la intervención, las enfermeras informaron inmediatamente a la dirección del hospital y aportaron el vídeo como prueba. La gerencia del centro médico animó y respaldó a sus trabajadoras para que interpusieran la denuncia correspondiente ante la Policía Nacional, facilitando todas las pruebas disponibles. La titular del Juzgado de Molina de Segura, encargado del caso por ser el órgano competente en violencia sobre la mujer de guardia, ordenó el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza para el detenido, imputándole un delito de agresión sexual. Fuente: El Periódico
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