Spotify Camp Nou, Carrer d'Aristides Maillol, s/n, 08028 Barcelona, España
El dispositivo de seguridad desplegado por los Mossos d'Esquadra con motivo del partido de Champions League entre el FC Barcelona y el Eintracht de Frankfurt —declarado de alto riesgo— se ha saldado con un balance significativo de intervenciones policiales. La noche, marcada por la victoria azulgrana (2-1), quedó empañada por los altercados protagonizados por la facción más radical de la hinchada alemana. Según el informe oficial de la policía autonómica, el operativo culminó con la detención de cinco personas sobre las que pesaban requerimientos judiciales previos. Además, otras 12 personas están siendo investigadas por delitos de hurto y apropiación indebida cometidos en el entorno del estadio. La tensión en las gradas también tuvo consecuencias administrativas: se tramitaron 12 denuncias por infracciones de la Ley del Deporte y 17 aficionados fueron expulsados directamente del recinto durante el encuentro, bien por comportamientos violentos o por ubicarse en zonas reservadas a la afición local simulando ser seguidores del Barça. Los momentos de mayor peligrosidad se vivieron tras el gol inicial del Eintracht, obra de Knauff. La euforia en la grada visitante derivó rápidamente en vandalismo: grupos de ultras golpearon y destrozaron las mamparas de metacrilato que los separaban de los aficionados culés, llegando a arrancar asientos. Desde la tercera gradería, se lanzaron vasos llenos de bebida, objetos contundentes y se encendieron bengalas, algunas de las cuales fueron arrojadas hacia las zonas inferiores ocupadas por familias barcelonistas. Estos incidentes obligaron a reforzar el cordón de seguridad privada y policial en la zona visitante para contener la escalada de violencia. El FC Barcelona, escarmentado por la "invasión" alemana de 2022, había implementado controles estrictos para la venta de entradas, limitándolas exclusivamente a socios y rastreando la reventa. Fuente: Metrópoli Abierta
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