Mijas, Málaga, España
Las fuerzas de seguridad han culminado con éxito la bautizada como 'Operación Gaby', que se ha saldado con la detención y puesta a disposición de la Fiscalía de Menores de Málaga de tres jóvenes acusados de un delito de robo con violencia e intimidación y otro de lesiones. Los arrestados, que en el momento de los hechos eran menores de edad (de entre 16 y 17 años), perpetraron un asalto de extrema violencia en el interior de una vivienda particular ubicada en la localidad malagueña de Mijas. Los hechos se remontan al mes de mayo del pasado año. Según la exhaustiva investigación policial, el asalto fue meticulosamente planificado. Los delincuentes eligieron a la víctima —un hombre de nacionalidad sueca residente en el municipio— aprovechando que dos de los asaltantes cursaban estudios en el mismo centro educativo que la hija de este. Esta circunstancia les permitió someter al padre a una estrecha vigilancia previa para estudiar sus rutinas diarias. De este modo, los menores descubrieron que el hombre acompañaba a su hija al instituto cada mañana y luego regresaba a su domicilio, donde se quedaba completamente solo durante un periodo de tiempo. El día del ataque, los asaltantes esperaron a que la víctima regresara de dejar a su hija. Dos de los jóvenes lograron acceder al interior de la casa utilizando el método del "falso repartidor", simulando trabajar para una conocida empresa de mensajería, mientras el tercer implicado se quedaba en el exterior haciendo labores de vigilancia para garantizar la huida. Una vez dentro de la vivienda, abordaron al propietario. Para coaccionarle y obligarle a confesar dónde escondía el dinero y las joyas, los atacantes lo inmovilizaron atándolo de pies y manos. A continuación, le propinaron una brutal paliza, le causaron varios cortes con un arma blanca e incluso llegaron a arrojarle lejía por encima del cuerpo.
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