Carretera la Seu d'Urgell, Ponts, Lleida, España
La insostenible situación de insalubridad y degradación que sufre un complejo residencial en el municipio de Ponts (Lleida) ha llevado al límite a los vecinos de la zona. El cansancio y la desesperación por convivir a diario rodeados de basura acumulada y una grave plaga de ratas ha forzado a los propietarios del único bloque no ocupado a tomar la drástica decisión de abandonar sus hogares, llegando a poner en venta sus viviendas por precios muy por debajo del valor actual del mercado inmobiliario con tal de huir del lugar. El origen del problema se concentra en dos bloques de pisos ocupados ilegalmente que forman parte de una misma promoción inmobiliaria situada en la carretera de la Seu, justo entre las calles dels Timoners y del Castell. Según las informaciones adelantadas por el Diari Segre, los dos edificios conflictivos suman un total de 40 viviendas, de las cuales apenas una decena se encuentran actualmente habitadas, mezclándose en ellas perfiles de ocupas ilegales con personas que sí mantienen su contrato de alquiler en vigor. Esta problemática vecinal ha ahuyentado incluso a otros inversores; recientemente, un promotor inmobiliario se negó a construir una veintena de nuevas viviendas en un terreno adyacente debido a la conflictividad del entorno. La historia de degradación de estos bloques viene de lejos. En el año 2024, la empresa inmobiliaria propietaria del complejo llegó a pagar dinero a los ocupas de aquel momento para que abandonaran las viviendas. Aunque aceptaron la oferta económica y se marcharon, dejando solo a los inquilinos regulares, y a pesar de que la empresa contrató a vigilantes de seguridad para blindar los accesos y evitar nuevas usurpaciones, el problema de limpieza no solo no se solucionó, sino que empeoró drásticamente. Las escombraries comenzaron a acumularse sin control en las zonas comunes y patios interiores con el paso de los meses, generando un foco de infección que ha derivado en la actual plaga de roedores.
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