Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, Avenida Valdecilla
El consumo y la solicitud de análisis de vitamina D han experimentado un crecimiento exponencial en España en los últimos años, impulsado tanto por mensajes en redes sociales como por la disparidad de criterios entre los profesionales sanitarios. Este fenómeno ha llevado a un aumento desmedido de pruebas y suplementos, muchas veces sin base científica ni necesidad clínica. En Cantabria, el Hospital Marqués de Valdecilla ha desarrollado un protocolo pionero para reducir el número de análisis innecesarios, logrando una reducción del 40% en las pruebas realizadas durante el primer año de aplicación. Entre 2020 y 2023, las determinaciones de vitamina D en la sanidad pública cántabra pasaron de 65.406 a 138.668, un incremento del 112%, lo que supuso que en 2023 se realizara una prueba por cada cuatro habitantes. Esta tendencia se ha observado en toda España, con un gasto considerable y una sobrecarga en los laboratorios. El protocolo del Marqués de Valdecilla, puesto en marcha en el segundo trimestre de 2024, ha permitido reducir el número de pruebas a 83.086 en 2024, evitando así la prescripción innecesaria de suplementos y el riesgo de sobredosis, que en la última década ha causado 190 notificaciones de efectos adversos, la mitad de ellas graves y con hospitalización. El protocolo establece que solo deben analizarse los niveles de vitamina D en grupos de población específicos, como personas institucionalizadas, pacientes con enfermedades crónicas, mujeres en el primer trimestre de embarazo, enfermos renales o hepáticos, y personas susceptibles de osteoporosis. En la población general asintomática, el tratamiento con suplementos no ha demostrado beneficios en la mortalidad, fracturas, caídas, depresión, diabetes, enfermedades cardiovasculares o cáncer. La vitamina D se obtiene principalmente a través de la exposición solar (hasta el 90%), y en menor medida de la dieta (pescados grasos, huevos, lácteos enriquecidos). Fuente: El País
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