Garraf, Sitges, Barcelona, España
El Club de Mar de Sitges (Garraf) ha denunciado públicamente estar recibiendo coacciones y acciones de presión desde que se hizo pública la intención del Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico, a través de la Dirección General de Costas del Estado, de demoler sus históricas instalaciones en el paseo marítimo del municipio. Según la entidad náutica, el pasado jueves 22 de mayo varios operarios de la compañía eléctrica intentaron cortar el suministro eléctrico sin portar una orden judicial, y ante la negativa del club, los operarios amenazaron con volver y se negaron a identificar quién les había dado la orden. Al día siguiente, otros operarios de la compañía de gas comenzaron a levantar la acera para cortar el suministro de gas, también sin ofrecer explicaciones claras sobre la orden recibida. La junta directiva del club califica estas actuaciones como “arbitrarias” y denuncia que estas coacciones se producen a solo diez días de la fecha notificada para el derribo, prevista para el 2 de junio. Los socios del club, en estado de alerta, han iniciado campañas sociales y han colgado carteles y pancartas en las instalaciones con lemas como “no al derribo” y “el litoral catalán no puede ser decisión de Madrid”. El club, que está protegido como Bien Cultural de Interés Local desde 2014, ha presentado recursos legales y denuncias ante el Departament de Cultura de la Generalitat, acusando a la administración catalana de inacción ante lo que consideran un “delito contra el patrimonio”. Además, la entidad sigue explorando vías judiciales para frenar el derribo, mientras el Ayuntamiento de Sitges ha solicitado una moratoria y denuncia la ausencia de un proyecto claro para la restitución de la zona tras la demolición. Fuente: La Vanguardia
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