Calle de Santa Escolástica, 7, Madrid, Spain
La investigación sobre la muerte violenta de una joven de 26 años en el distrito madrileño de Villaverde ha dado un giro esclarecedor tras las últimas pesquisas policiales. El hombre detenido como presunto autor del crimen, un varón de 45 años y nacionalidad nigeriana, no mantenía una relación sentimental con la víctima, sino un vínculo estrictamente contractual: era su arrendador y compañero de piso. Así lo ha confirmado el delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, descartando por el momento que el suceso se trate de un caso de violencia de género, aunque la investigación del Grupo V de Homicidios sigue abierta para esclarecer el móvil exacto. Los hechos se remontan a la madrugada del pasado 31 de diciembre, sobre la 01:15 horas, en un bloque de viviendas situado en el número 7 de la calle Santa Escolástica. Los servicios de emergencia recibieron varias llamadas de vecinos alertando de que una mujer se había precipitado al vacío desde una undécima planta. A su llegada, los sanitarios del SAMUR-Protección Civil solo pudieron certificar el fallecimiento de la víctima, una joven de nacionalidad española y origen peruano, debido a los politraumatismos severos incompatibles con la vida. Desde el primer momento, los agentes de Seguridad Ciudadana y de la Policía Científica (DEVI) sospecharon que no se trataba de un suicidio. La inspección ocular en el domicilio reveló indicios de criminalidad determinantes: el análisis de la ventana desde la que cayó la joven mostraba huellas y marcas de forcejeo compatibles con una acción defensiva, lo que apuntaba a que fue empujada contra su voluntad. Además, varios testigos del edificio declararon haber escuchado una fuerte discusión y gritos procedentes del piso superior instantes antes de la caída. Con estas pruebas, la Policía Nacional detuvo in situ al morador de la vivienda esa misma mañana de Nochevieja, acusado de un delito de homicidio. Fuente: Europa Press
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