Plaça d'Anna Frank, Electricitat, 1, 08906 L'Hospitalet de Llobregat, Barcelona, España
Vecinos del barrio de Samontà, en L’Hospitalet de Llobregat, denuncian una situación insostenible de incivismo y degradación en los alrededores de la plaza Anna Frank, con especial foco en el aparcamiento situado en el número 28 de la carretera de Esplugues. Según los residentes, un grupo de aproximadamente 15 a 20 jóvenes, en su mayoría menores, ha convertido este espacio en un punto de encuentro habitual para realizar botellones, consumir marihuana y escuchar música a volumen excesivo, impidiendo el descanso nocturno. Estos "campamentos improvisados", que solían concentrarse en horario de 22:00 a 02:00 de la madrugada, han extendido su actividad también a las tardes de los domingos, llegando a bloquear el acceso de vehículos al recinto. La problemática trasciende las molestias por ruido. Los afectados reportan una creciente inseguridad vinculada a robos y vandalismo. Denuncian que el parking se utiliza como circuito para carreras ilegales de motos, muchas de las cuales son sustraídas previamente y luego abandonadas en la zona. Además, se registran frecuentes robos en el interior de vehículos estacionados, que amanecen con ventanillas rotas o faltantes de piezas como limpiaparabrisas. La sensación de impunidad es tal que los vecinos, muchos de ellos de edad avanzada, temen represalias si les llaman la atención. A pesar de las quejas, los residentes lamentan la falta de respuesta efectiva por parte de las autoridades. Aseguran que las llamadas a la Guardia Urbana a menudo no son atendidas o son derivadas al 112 sin solución inmediata. Por su parte, el Ayuntamiento de L’Hospitalet minimiza las cifras, indicando que desde el verano solo han registrado siete llamadas al 112 relacionadas con la zona (por ruido, accidentes y robos). Fuente: Metrópoli Abierta
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