España,
Un técnico de radiología se sienta en el banquillo acusado de realizar contactos físicos indebidos a una menor mientras le practicaba una prueba de imagen en un centro sanitario. Según la acusación, habría aprovechado la situación de vulnerabilidad de la niña, que estaba inmovilizada y siguiendo sus indicaciones para la radiografía, para efectuar tocamientos que no tendrían justificación clínica. La vista oral debe aclarar si la actuación del profesional se ajustó a los protocolos sanitarios o si, como sostiene la acusación, se produjo una vulneración de la intimidad y de la libertad sexual de la menor. Fuente: El Periódico
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