Bizkaia, España
En una operación de gran envergadura bautizada como "Magna-Vallis", la Guardia Civil ha desarticulado una red criminal asentada en Bizkaia y ha liberado a un hombre octogenario que vivía en condiciones de semiesclavitud. La organización, compuesta por un clan familiar, mantenía al anciano totalmente aislado de su entorno afectivo y lo sometía a un control férreo para explotarlo económicamente de múltiples formas. La víctima, de más de 80 años, era obligada diariamente a ejercer la mendicidad en la vía pública para entregar la recaudación a sus captores. Sin embargo, su explotación iba mucho más allá: la red utilizó su identidad para abrir numerosas cuentas bancarias y contratar líneas telefónicas que servían como infraestructura para una estafa masiva de venta de mascotas online. Los criminales publicaban anuncios falsos de venta y adopción de animales y usaban las cuentas del anciano para recibir los pagos de las víctimas, dificultando así el rastreo del dinero y protegiendo su propia identidad. El operativo se ha saldado con 19 personas detenidas (18 en Bizkaia y una en Burgos) y otras tres investigadas. Se les imputan delitos muy graves, incluyendo trata de seres humanos, malos tratos, estafa continuada, blanqueo de capitales, usurpación de estado civil y pertenencia a grupo criminal. Durante la investigación, los agentes descubrieron que la banda había logrado abrir hasta 57 cuentas bancarias y 23 líneas de teléfono a nombre de la víctima y de terceros, estafando a más de 120 personas en 32 provincias españolas. Además de los beneficios obtenidos por la mendicidad y las estafas online (que superan los 36.000 euros defraudados a particulares), la organización se lucraba ilícitamente de ayudas sociales. Se estima que habrían percibido irregularmente más de 560.000 euros en prestaciones como la Renta de Garantía de Ingresos (RGI) y el Ingreso Mínimo Vital (IMV), desviando parte de estos fondos hacia inversiones en criptomonedas para blanquear el capital.
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