Nules, Castellón, España
La Guardia Civil ha desarticulado una organización criminal asentada en la provincia de Castellón dedicada a la trata de seres humanos con fines de explotación laboral, liberando a 80 personas en situación de extrema vulnerabilidad. La operación policial se ha saldado con la detención de siete individuos que controlaban jerárquicamente todo el proceso, desde la captación en los países de origen hasta la explotación en campos agrícolas de la Comunidad Valenciana. Las víctimas, en su mayoría hombres jóvenes de entre 20 y 35 años procedentes de países como Nepal, Pakistán, Senegal y diversas naciones árabes, eran engañadas mediante falsas ofertas de empleo difundidas en redes sociales. La red criminal les prometía salarios dignos y alojamiento. Sin embargo, a su llegada a España, la organización utilizaba la deuda generada por el viaje organizado como un férreo mecanismo de coacción, amenaza y control. Los operarios eran obligados a realizar jornadas exhaustivas de hasta 13 horas diarias en el sector de la recolección agrícola, careciendo de contrato y de documentación regularizada. Su remuneración era prácticamente inexistente, ya que la red les descontaba gastos abusivos en concepto de transporte, alojamiento y manutención. Además, las víctimas malvivían hacinadas en cuatro viviendas propiedad de los principales cabecillas —un matrimonio— ubicadas en el municipio de Nules. Estos espacios carecían de las condiciones mínimas de habitabilidad, llegando a faltar suministros básicos como agua corriente y electricidad. El entramado utilizaba empresas pantalla para eludir sus obligaciones legales y fiscales. Su área de acción abarcaba las comarcas castellonenses de la Plana Baixa y el Alto Palancia, así como el Camp de Morvedre, Camp de Túria y l'Horta Nord en la provincia de Valencia.
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