Vilafant, Girona, España,
Los Mossos d'Esquadra han asestado un duro golpe al narcotráfico en Girona al desarticular un centro de distribución que ocultaba 216 kilogramos de cocaína en una vivienda unifamiliar. El valor de la droga, preparada para su venta en el mercado ilícito, rozaría los seis millones de euros. Dos hombres de 33 y 37 años han sido detenidos como responsables del alijo. La operación, ejecutada conjuntamente por la División de Investigación Criminal (DIC) de Girona y la Unidad de Investigación de Figueres, se precipitó el pasado jueves tras días de intensas vigilancias. Los agentes habían detectado un patrón sospechoso de movimientos de vehículos que entraban y salían constantemente de un chalet ubicado en una zona residencial de Vilafant, lo que levantó las sospechas de que el inmueble se utilizaba como "guardería" o almacén de seguridad para grandes cantidades de estupefacientes. El momento clave se produjo cuando los investigadores observaron la salida de un turismo del domicilio vigilado. Tras realizar un seguimiento discreto, vieron cómo el vehículo se encontraba con un segundo coche en un punto preacordado. Acto seguido, los conductores abrieron los maleteros y comenzaron a trasvasar paquetes de un vehículo a otro en plena vía pública. La intervención inmediata de los Mossos permitió interceptar el intercambio, descubriendo in situ 26 paquetes de cocaína de un kilo cada uno. Tras las detenciones iniciales de los dos implicados, el juzgado de guardia autorizó la entrada y registro en la vivienda de Vilafant. En el interior del chalet, la policía localizó un verdadero centro logístico: 14 cajas apiladas que contenían otros 190 "ladrillos" de cocaína idénticos a los incautados en los vehículos. El cómputo total de la droga intervenida asciende a 216 kilogramos, una de las mayores aprehensiones realizadas en la comarca del Alt Empordà en los últimos tiempos.
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