Carrer de Fluvià, Barcelona, España
La madrugada del domingo 8 de junio de 2025, los Mossos d'Esquadra recibieron un aviso por una pelea en un piso de la calle Fluvià, en el distrito de Sant Martí, Barcelona. Al llegar, una mujer aseguró que solo había discutido con su expareja, quien supuestamente ya no estaba en el domicilio. Sin embargo, los agentes, sospechando que algo no cuadraba y conociendo los antecedentes del hombre —con una veintena de detenciones, la mayoría por maltrato y una orden de alejamiento vigente—, decidieron regresar poco después. En su segunda entrada al edificio, hallaron signos de violencia y, al subir las escaleras, encontraron al agresor encima de la mujer, inconsciente, estrangulándola con un cable de televisión tras haberla golpeado varias veces. Los agentes redujeron al hombre, que respondió con violencia y llegó a herir a los policías durante la detención. La víctima fue asistida por los Mossos y estabilizada por el Sistema d'Emergències Mèdiques (SEM), que la trasladó grave al hospital. Tanto fuentes médicas como la propia víctima reconocen que la rápida y decidida actuación policial fue clave para salvarle la vida. El detenido, de unos 40 años y origen sudamericano, es conocido por su peligrosidad y violencia, con antecedentes que incluyen un homicidio. Tras pasar a disposición judicial el 10 de junio, el juez decretó su ingreso en prisión provisional por tentativa de homicidio, atentado contra agentes de la autoridad y quebrantamiento de condena, dada la gravedad de los hechos y el riesgo de reiteración delictiva. Fuente: ElCaso
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