Nou Barris, Barcelona, España
En un despliegue policial sin precedentes coordinado bajo el nombre de "Operación Nihari", la Guardia Civil, la Policía Nacional y la Guardia Urbana de Barcelona han ejecutado una intervención simultánea en 26 supermercados de conveniencia "24 horas" repartidos por seis distritos clave de la ciudad. El operativo, que tuvo lugar la mañana del 2 de diciembre de 2025, ha destapado una red sistemática de fraude y precariedad que operaba bajo la apariencia de comercios de barrio franquiciados. El hallazgo más alarmante ha sido la confirmación de un fraude eléctrico masivo que ponía en grave riesgo la seguridad ciudadana. De los 26 locales inspeccionados, 24 estaban conectados ilegalmente a la red eléctrica mediante empalmes directos al alumbrado público o dobles acometidas ocultas. Los técnicos de Endesa desplazados al lugar han cuantificado la energía defraudada en 2,85 millones de kilovatios, una cifra equivalente al consumo anual de 814 viviendas unifamiliares. Estas instalaciones manipuladas carecían de cualquier medida de seguridad, generando un riesgo inminente de incendio por sobrecargas en los bajos de edificios residenciales densamente poblados. Más allá del fraude energético, la inspección integral ha revelado un escenario de insalubridad y abusos. La Guardia Urbana ha tramitado 87 denuncias por infracciones administrativas graves: desde la venta de alimentos caducados y en mal estado hasta el uso de básculas manipuladas para cobrar de más a los clientes, pasando por la ausencia de extintores, salidas de emergencia bloqueadas y condiciones higiénicas deplorables. En el ámbito humano, la intervención de la Policía Nacional y la Inspección de Trabajo ha sacado a la luz la cara más oscura de esta trama. Se identificó a 59 personas en los locales, de las cuales cinco han sido reconocidas oficialmente como víctimas de explotación laboral severa, trabajando en condiciones análogas a la esclavitud. Fuente: ElCaso
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