Sant Quintí de Mediona, Barcelona, España,
Un asalto violento ocurrido en Semana Santa en una casa de Sant Quintí de Mediona (Barcelona) ha permitido a los Mossos d’Esquadra desarticular dos grupos criminales dedicados al tráfico de hachís, en una operación bautizada como caso Cova. Patrullas acudieron de madrugada tras el aviso por una furgoneta sospechosa y un hombre golpeando una puerta y hallaron la vía bloqueada por un coche y cuatro furgonetas cargadas con sacos y paquetes marrones que contenían casi cinco toneladas de hachís, además de armas de fuego, pasamontañas, bridas, falsos distintivos policiales e inhibidores de frecuencia. En ese momento se detuvo a tres hombres que huían campo a través y a otros dos que daban explicaciones incoherentes, considerados parte del grupo que pretendía robar la droga, y también al residente, al descubrirse en un sótano a modo de “cueva” más paquetes de hachís, armas y unos 90.000 euros en efectivo. La División de Investigación Criminal abrió entonces una investigación en dos direcciones: por un lado, identificó a cuatro personas vinculadas a la logística, distribución y custodia de la droga almacenada en Sant Quintí; por otro, a cuatro hombres más que, junto a los cinco detenidos la noche del asalto, habrían participado en el intento de robo del 18 de abril. Entre ambos grupos hay personas de nacionalidad albanesa, argentina, española y marroquí. Los asaltantes, multirreincidentes, se habrían organizado “como una UTE” (una alianza temporal entre delincuentes) para ejecutar el vuelco, aprovechando la gran cantidad de mercancía y reclutando gente de confianza del mundo delictivo; los investigadores sospechan que un colaborador del propio grupo de narcoalmacenamiento pudo vender la información sobre el cargamento. La fase de explotación se desarrolló en dos oleadas: el 12 de noviembre se practicaron registros en Sant Martí Sarroca y Vilafranca del Penedès, con cuatro detenidos relacionados con la gestión del hachís. Fuente: ElCaso
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