Girona, España
Un dispositivo conjunto e inédito entre la Policía Municipal de Girona y la Policía Local de Blanes ha puesto en jaque el menudeo y el consumo de drogas en la vía pública de la capital gerundense. Durante más de una semana de patrullaje intensivo, las unidades caninas de ambos cuerpos han logrado levantar 120 denuncias administrativas por tenencia de sustancias estupefacientes, gracias a la infalible capacidad olfativa de sus perros policía. La colaboración ha supuesto el "bautismo de fuego" fuera de su municipio para la Unidad Canina (K9) de Blanes, de reciente creación. La protagonista ha sido Eris, una pastora belga malinois que, junto a su guía el agente Juanma Rodríguez, se ha coordinado con los veteranos equipos caninos de Girona. El éxito del operativo radica en la dificultad para los portadores de droga de engañar a los canes, que marcan la posición de las sustancias ocultas en ropa o pertenencias con una precisión que escapa al ojo humano. El balance policial no se ha limitado a sanciones administrativas. La presión policial en las calles ha permitido la detención de un hombre de nacionalidad española, sorprendido in fraganti traficando con hachís en plena vía pública, acusado de un delito contra la salud pública. Además, el dispositivo ha tenido una derivada en materia de extranjería: tres personas de nacionalidad marroquí identificadas durante los controles han sido detenidas tras comprobarse, en coordinación con la Policía Nacional, que se encontraban en situación irregular en España. Fuente: Policía Municipal de Girona
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