Calle de Juan Ramón Jiménez, Cádiz, España
Momentos de terror y caos se vivieron ayer por la tarde, 5 de enero, durante la espera de la Cabalgata de los Reyes Magos en Cádiz. La Policía Nacional ha detenido a un conductor de nacionalidad española que, bajo una severa intoxicación etílica, atravesó con su vehículo el perímetro de seguridad del evento, sembrando el pánico entre las familias y niños que aguardaban el paso de las carrozas en la intersección de la calle Juan Ramón Jiménez con la Avenida de Andalucía. Según el informe policial, el incidente ocurrió minutos antes del inicio del desfile, cuando el conductor accedió de forma "temeraria" a una zona cerrada al tráfico. Lejos de frenar, invadió la acera donde se congregaba el público, arrollando varias vallas de protección y obligando a los asistentes a huir despavoridos para evitar ser atropellados. Afortunadamente, no se han reportado heridos graves gracias a la rápida reacción de los presentes y de los agentes de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) que custodiaban el evento. Al percatarse de la presencia policial, el individuo emprendió una peligrosa huida hacia la zona de Bahía Blanca, abandonando el recorrido oficial de la cabalgata pero continuando con su conducción errática. En su intento de fuga, colisionó lateralmente contra varios vehículos que se encontraban estacionados en la vía pública, causando numerosos daños materiales. Finalmente, los agentes lograron interceptar y bloquear su coche en la calle Hibiscos. El conductor, que opuso una fuerte resistencia activa al arresto, fue sometido a la prueba de alcoholemia, arrojando un resultado de 0,8 mg/l en aire espirado, más del triple de la tasa máxima permitida. En dependencias policiales, el detenido alegó "no recordar nada de lo sucedido" debido a su estado de embriaguez. Fuente: La Razón
Lo que dice la comunidad