Calella, Barcelona, España
La presencia de más de 1.300 operarios de las obras del Camp Nou, alojados en hoteles de Calella (Barcelona), ha derivado en una grave crisis de convivencia en el municipio. Desde marzo de 2024, la Policía Local ha realizado más de 25 actuaciones relacionadas con peleas, hurtos, delitos contra la seguridad vial y consumo de alcohol en la vía pública protagonizados por estos trabajadores, la mayoría procedentes de países del Este y del Magreb. Los incidentes han incluido dos detenciones: una por acoso sexual a una empleada de una sala recreativa y otra por un robo con fuerza en una cafetería. La situación se ha viralizado con un vídeo que muestra una batalla campal en el balcón de uno de los hoteles donde se alojan, con los trabajadores agrediéndose y lanzándose sillas. La empresa constructora, Limak, atribuye los altercados a un "choque entre diferentes países y culturas" y asegura tener un responsable para velar por el civismo, aunque también se han registrado peleas dentro del recinto del estadio en obras. A la tensión por los disturbios se suma un conflicto administrativo. La empresa constructora ha intentado empadronar a unos 200 trabajadores extracomunitarios en el municipio para que puedan acceder al sistema público de salud fuera del horario laboral. El Ayuntamiento de Calella, con el alcalde Marc Buch al frente, se niega, argumentando que un hotel no es un domicilio fijo, que los visados son temporales y que el empadronamiento masivo colapsaría los servicios sanitarios locales, ya tensionados en temporada alta. El FC Barcelona, por su parte, ha pedido al consistorio que "actúe conforme a la normativa" y mantiene contacto por las incidencias. Fuente: El Caso.
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