Vallirana, Barcelona, España
La Policía Nacional ha esclarecido uno de los crímenes más complejos de los últimos meses tras levantar el juez el secreto de sumario sobre las actuaciones. La investigación, que ha requerido la colaboración de grupos especializados de Marbella, la Costa del Sol y Barcelona, ha culminado con la detención y el posterior ingreso en prisión provisional de tres personas acusadas de asesinar a un hombre de 31 años y nacionalidad albanesa. El crimen se enmarca en un ajuste de cuentas vinculado al narcotráfico internacional. Según la reconstrucción policial, los hechos ocurrieron el 12 de mayo de 2025. Ese día, la víctima recibió una llamada telefónica de unos supuestos "amigos" que lo citaron bajo engaño en una fonda de Málaga. Hasta allí se desplazaron los dos presuntos autores materiales del asesinato, dos varones también de origen albanés y con antecedentes por narcotráfico, de 36 y 45 años, que habían viajado expresamente desde Barcelona. Los asesinos recogieron a la víctima en un vehículo de alquiler y se dirigieron hacia una zona montañosa en los alrededores del pantano de Casasola, en el municipio malagueño de Almogía, donde presuntamente acabaron con su vida. Para deshacerse de las pruebas, introdujeron el cadáver dentro de un saco o bolsa, le ataron las manos con bridas y le colocaron pesados bloques de cemento para asegurar que se hundiera en el fondo de la presa y no saliera nunca a la superficie. Durante los meses posteriores al crimen, la familia del fallecido, que había denunciado la desaparición, recibió numerosas amenazas para que dejaran de buscarlo. El plan de los homicidas se vio truncado meses después, concretamente el 14 de octubre de 2025. La bajada del nivel del agua del pantano tras los meses de verano dejó al descubierto el saco con los restos mortales, que ya se encontraban en avanzado estado de saponificación.
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