Lloret de Mar, Girona, España
La violencia vinculada al crimen organizado de Europa del Este ha vuelto a dejar su huella en Catalunya este fin de semana. Un hombre ha resultado herido de gravedad por arma de fuego tras registrarse un tiroteo en el municipio gerundense de Lloret de Mar. Los Mossos d'Esquadra han abierto una investigación de urgencia para esclarecer este nuevo episodio violento, que todas las hipótesis policiales vinculan directamente con la cruenta guerra que mantienen abierta dos clanes rivales de la mafia de Montenegro. Aunque la investigación se encuentra bajo secreto y los detalles del ataque en Lloret de Mar se manejan con gran hermetismo, las autoridades trabajan sobre una línea principal muy clara. La principal sospecha de los investigadores es que la víctima tiroteada está directamente relacionada con el clan de los Škaljari, una de las dos grandes facciones criminales montenegrinas que operan internacionalmente. De confirmarse este extremo, el suceso se enmarcaría en la violenta escalada de ajustes de cuentas y venganzas cruzadas que este grupo mantiene con el clan rival de los Kavac, una organización con la que se disputan el control de las rutas internacionales del narcotráfico de cocaína a gran escala, así como negocios paralelos de blanqueo de capitales y extorsión. Este nuevo tiroteo en Lloret de Mar certifica que el conflicto bélico entre las mafias balcánicas se ha trasladado de forma alarmante a Catalunya, que parece haberse convertido en un refugio y, a la vez, en un nuevo campo de batalla para estos delincuentes. Este incidente se suma a una preocupante lista de enfrentamientos armados recientes entre miembros de los Škaljari y los Kavac en territorio catalán. Apenas unas semanas atrás, el pasado 14 de abril, la ciudad de Barcelona fue escenario de un suceso de similares características cuando un miembro del clan Škaljari de 45 años fue acribillado a tiros a plena luz del día mientras se encontraba en la terraza de una cafetería en el Paseo de Taulat.
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