Vilanova i la Geltrú, Barcelona, España
Un agente de los Mossos d'Esquadra fuera de servicio protagonizó una detención decisiva el pasado 9 de enero en Vilanova i la Geltrú (Barcelona), tras interceptar a un joven de 18 años que acababa de asaltar una joyería. El suceso ocurrió a primera hora de la mañana, cuando el ladrón, un ciudadano español sin antecedentes penales, entró en el establecimiento fingiendo interés por comprar unos anillos. En un descuido de la dependienta, arrebató un maletín con joyas valoradas en 20.000 euros e intentó huir a la carrera. Sin embargo, la inexperiencia jugó una mala pasada al asaltante. Al intentar salir del local, empujó la puerta en lugar de tirar de ella, lo que le hizo perder unos segundos vitales. Este error permitió al propietario del negocio reaccionar y abalanzarse sobre él. Tras un forcejeo en el que ambos cayeron al suelo y se rompió el cristal de la entrada, el ladrón logró zafarse momentáneamente y salir a la calle. La fortuna quiso que un agente de los Mossos fuera de servicio, que había abandonado esa misma joyería apenas tres minutos antes, se encontrara todavía en las inmediaciones preparándose para coger su moto. Al escuchar el estruendo de los cristales rotos y los gritos de auxilio, el policía intervino de inmediato. El agente interceptó al joven a pocos metros del local y, tras identificarse, logró retenerlo con ayuda del dueño del comercio pese a la fuerte resistencia que ofreció. Minutos después, patrullas de la Policía Local y de los Mossos d'Esquadra llegaron al lugar para formalizar la detención del joven, acusado de un delito de robo con violencia. El botín, compuesto por anillos de alto valor, fue recuperado íntegramente y devuelto a la joyería. El detenido fue trasladado a comisaría para pasar posteriormente a disposición judicial. Fuente: El Caso
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