València, España
La Policía Nacional ha desarticulado un grupo criminal especializado en el robo de estancos mediante el método del alunizaje o la fuerza bruta, deteniendo a cuatro jóvenes de entre 19 y 25 años en Madrid y Valencia. Se les atribuye el robo de 3.600 cajetillas de tabaco en solo dos noches. La investigación se inició en abril de 2025, tras denunciarse dos robos consecutivos en un mismo estanco del distrito de Trànsits (Valencia). Los ladrones emplearon mazas y picos para destrozar el escaparate blindado y saquearon el local, llevándose un botín valorado en más de 18.000 euros. Para ejecutar los golpes y asegurar una huida rápida, utilizaron un vehículo de gran cilindrada y alta gama que había sido robado previamente en Benicarló (Castellón) y al que habían colocado matrículas falsas. El modus operandi de la banda incluía medidas extremas para borrar huellas: tras los robos, abandonaron el coche en Buñol, rociando todo el interior con extintores para destruir pruebas biológicas. El vehículo fue hallado por la Guardia Civil días después en mitad de la calzada, con los intermitentes puestos y las matrículas tiradas en una ladera cercana. La pista definitiva llegó cuando los investigadores descubrieron que los ladrones habían robado un segundo coche en Buñol para regresar a Madrid. Este vehículo fue localizado en el distrito de Usera, con el bombín forzado y el número de bastidor alterado. Las pesquisas permitieron identificar a un colaborador en Paterna (Valencia) que daba cobertura logística al grupo, cuyos ejecutores se desplazaban desde Madrid para cometer los robos. Finalmente, tres miembros fueron arrestados en la capital y el cuarto en la localidad valenciana.
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