Vicálvaro, Madrid, España
La Policía Nacional ha detenido a dos hombres acusados de cometer un violento atraco en una joyería del distrito madrileño de Vicálvaro, tras una operación que comenzó con el robo de un vehículo a más de 300 kilómetros de distancia. Según la investigación, los implicados sustrajeron inicialmente una furgoneta en Zaragoza con la intención expresa de utilizarla para el asalto. Con este vehículo se desplazaron hasta Madrid, donde ejecutaron el golpe siguiendo un plan premeditado. El modus operandi consistió en hacerse pasar por repartidores de paquetería. Uno de los asaltantes llamó al timbre del establecimiento simulando una entrega. Cuando la empleada le abrió la puerta, este la agarró y la empujó violentamente hacia la trastienda. Simultáneamente, su cómplice entró en el local y colocó un paraguas para bloquear la puerta de acceso, impidiendo que se cerrase y asegurando así su vía de huida. Una vez dentro, maniataron a la trabajadora y la amenazaron para que no gritase ni pidiera auxilio. En apenas diez minutos, los ladrones lograron hacerse con un botín valorado en 28.000 euros en joyas y huyeron del lugar, dejando a la víctima inmovilizada en el interior del negocio. Fue la propia empleada quien, tras lograr zafarse de las ataduras, pudo contactar con un vecino que acudió en su ayuda y alertó a los servicios de emergencia. Las pesquisas policiales permitieron identificar a los sospechosos y determinar el móvil del crimen: el asalto se cometió presuntamente para saldar una deuda de 5.000 euros que uno de los autores había contraído. El operativo culminó el pasado 4 de febrero con dos entradas y registros simultáneos en las localidades madrileñas de Humanes y Leganés. Durante las detenciones, uno de los sospechosos fue localizado pernoctando en el interior de un vehículo, donde los agentes hallaron una escopeta simulada. A ambos se les imputan los delitos de robo con violencia, robo con fuerza y detención ilegal.
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