Calle de Rocafort, Madrid, España
El barrio de San Cristóbal de los Ángeles, en el distrito madrileño de Villaverde, se ha convertido en el escenario de peleas callejeras organizadas que han provocado la indignación vecinal. Imágenes difundidas recientemente muestran cómo un grupo de jóvenes ha improvisado un ring clandestino en plena vía pública, concretamente a la altura del número 123 de la calle Rocafort. En los vídeos grabados por los propios asistentes se puede observar la profesionalización de estos encuentros: dos púgiles peleando con guantes de boxeo mientras un tercero actúa como árbitro para dirigir el combate. Todo ello rodeado por más de una treintena de espectadores que jalean los golpes y graban la escena con sus teléfonos móviles para difundirla posteriormente en redes sociales. La preocupación de los vecinos y de las autoridades radica en dos factores agravantes. Por un lado, se sospecha que tanto entre los púgiles como entre el público hay menores de edad participando activamente. Por otro, los sindicatos policiales advierten de la posible existencia de una red de apuestas ilegales vinculada a estos combates, lo que incrementaría notablemente la gravedad penal de los hechos. Aunque algunos residentes señalan que se trata de incidentes puntuales, otros afirman que estas peleas clandestinas se han repetido durante varias noches consecutivas en lo que de día es una zona comercial habitual. La organización de este tipo de eventos en la vía pública puede acarrear sanciones administrativas con multas de entre 601 y 30.000 euros, además de posibles delitos penales por lesiones, desórdenes públicos o apuestas ilegales.
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