Carrer de Sant Pere, Amposta, Tarragona, España
Los Mossos d'Esquadra y la Policía Local de Amposta ejecutaron el jueves 26 de febrero de 2026 el desalojo de un conflictivo bloque de diez pisos ubicado en la calle Sant Pere de la localidad, tras una orden judicial que avalaba el decreto de alcaldía para vaciarlo debido a sus extremas condiciones de insalubridad y riesgo de incendio. El edificio, construido durante el auge inmobiliario y actualmente en manos de un comprador privado (tras pertenecer a un fondo de inversión), estaba ocupado desde hacía años. Desde 2021, según explicó el alcalde Adam Tomàs, se había convertido en un foco constante de problemas para los vecinos, con altercados diarios. En su interior vivían una veintena de personas. Entre los nueve ocupantes que quedaban el día antes del desalojo, acumulaban 85 antecedentes policiales por diversos delitos. El procedimiento de desalojo se aceleró al constatarse el peligro inminente para la seguridad. Los agentes detectaron conexiones eléctricas fraudulentas y precarias, combinadas con la acumulación de kilos de basura y desechos, lo que suponía un alto riesgo de que un fuego se propagara rápidamente por todo el bloque. El jueves, día del desalojo, solo permanecían en el interior cuatro personas. El consistorio les ofreció pagarles un billete de tren para marcharse, propuesta que rechazaron. Por su parte, la familia con cuatro menores que residía en el inmueble quedó bajo seguimiento de Derechos Sociales. Una vez vacío, el propietario inició inmediatamente los trabajos para tapiar el edificio, instalar una alarma, vaciar la basura y prepararlo para su rehabilitación y posterior venta o alquiler.
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