Sanlúcar de Barrameda, Cádiz, España
La Guardia Civil ha desarticulado en el municipio de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) un grupo criminal que, operando bajo la apariencia de una secta militar y religiosa, logró estafar más de 10 millones de euros. Durante la culminación de la segunda fase de la denominada 'Operación Capellán', los agentes han detenido a cinco personas y han notificado su investigación a una sexta, el presunto líder de la red, que ya se encuentra ingresado en prisión preventiva. El entramado captaba a sus víctimas —principalmente personas con escasos conocimientos y cultura financiera— a través de internet. Para ello, organizaban videoconferencias internacionales empleando una cuidada puesta en escena y un discurso persuasivo muy similar al de los telepredicadores estadounidenses. Para otorgar una falsa pátina de legitimidad al fraude, la red creó una supuesta fundación en la que su cabecilla se autoproclamaba solemnemente "General Comandante de los Capellanes para España y Francia" o líder en Europa, Asia y Oceanía. Sorprendentemente, las pesquisas han revelado que este líder pasó en muy poco tiempo de trabajar como repartidor de comida a domicilio a dirigir esta compleja organización criminal. El método de estafa consistía en convencer a los afectados para que invirtieran grandes cantidades de dinero en supuestos "bonos de redención" y billetes de colección de escaso valor o nulo curso legal, prometiéndoles a cambio unas rentabilidades económicas astronómicas. La Unidad Orgánica de Policía Judicial de Cádiz ha dedicado meses a desentrañar la abundante documentación incautada en la primera fase de registros en 2024. El análisis ha permitido descubrir que el grupo se estructuraba sobre fuertes vínculos familiares y utilizaba un conglomerado empresarial para blanquear el dinero.
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