Arcos de la Frontera, Cádiz, España
La Guardia Civil ha clausurado un punto muy activo de venta, elaboración y consumo de drogas que operaba bajo la tapadera de una peluquería en pleno centro de Arcos de la Frontera, en la provincia de Cádiz. La investigación comenzó tras detectar un inusual y constante trasiego de toxicómanos que entraban y salían del local durante todo el día, lo que no guardaba relación alguna con la actividad estética del negocio y había generado un profundo malestar entre los vecinos de la zona. Tras establecer diversos dispositivos de vigilancia discreta, los agentes intervinieron el pasado 17 de marzo, interceptando a la dueña del negocio y a un acompañante en el momento en que se disponían a abrir las puertas al público. En un primer registro superficial, la Guardia Civil descubrió que la mujer llevaba escondidas en su bolso de mano 12 dosis de cocaína y 12 dosis de 'rebujito' (mezcla de heroína y cocaína) preparadas para su venta inmediata. El hallazgo motivó una inspección exhaustiva del interior del local. Los agentes encontraron más drogas y 130 euros en metálico detrás del mostrador de atención al cliente. Además, localizaron una habitación trasera, teóricamente destinada a la realización de tatuajes y piercings, que se empleaba como sala de consumo y laboratorio clandestino. En esta sala hallaron básculas de precisión, mesas con restos de droga, medicamentos caducados utilizados presuntamente para adulterar las sustancias y 64 cápsulas vacías.
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