Santa Cruz de Tenerife, España
La Guardia Civil y el Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria han desarticulado una organización criminal responsable del envío ilegal de unas 650 toneladas de residuos peligrosos desde el puerto de Santa Cruz de Tenerife hacia varios países africanos. La investigación ha culminado con la detención de 32 personas presuntamente vinculadas a esta trama de tráfico internacional de residuos. Según los investigadores, la red utilizaba contenedores marítimos para exportar, bajo la apariencia de mercancía de segunda mano, grandes cantidades de chatarra electrónica, repuestos de vehículos y piezas procedentes de talleres y desguaces, además de unas 38 toneladas de extintores sin descontaminar. En realidad, se trataba de residuos peligrosos que nunca habían recibido el tratamiento previo obligatorio para eliminar sustancias contaminantes. Al mismo tiempo, el grupo enviaba numerosos turismos, furgonetas y camiones mediante documentación falsificada para simular que eran vehículos usados aptos para la venta, pese a que muchos de ellos deberían haberse gestionado como residuos al final de su vida útil. Para lograr la salida de la mercancía sin la intervención de las autoridades medioambientales, la organización se apoyaba en una compleja red de empresas pantalla que emitían facturas falsas y documentación manipulada. De este modo, lograban sortear los controles aduaneros y evitar la inspección real de los contenedores, así como los permisos y notificaciones exigidos por la normativa europea para el traslado transfronterizo de residuos. Se calcula que, en el periodo de tiempo analizado por los investigadores, el entramado criminal obtuvo un beneficio ilícito superior a los 800.000 euros.
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