Platja d'Aro, Castell-Platja d'Aro, Girona, España
Un operativo policial ha permitido desalojar un local ocupado ilegalmente en Platja d'Aro que se había convertido en una base de operaciones para la delincuencia común en el municipio. El inmueble, propiedad de una familia que había denunciado su usurpación, estaba habitado por una docena de personas extranjeras, en su mayoría con numerosos antecedentes policiales y sobradamente conocidas por los cuerpos de seguridad de la zona por su historial delictivo. El desalojo, fruto de un proceso judicial instado por la propiedad, ha culminado con la recuperación del local y la intervención de abundante material de procedencia sospechosa. Durante el registro, los agentes localizaron en el interior numerosos teléfonos móviles y tabletas de última generación, así como dos televisores. Ninguno de los ocupantes pudo acreditar la titularidad de estos dispositivos ni justificar su compra, por lo que la policía ha decomisado los objetos y ha abierto una investigación específica para determinar si provienen de robos recientes cometidos en la zona y rastrear a sus legítimos propietarios. Como resultado de la intervención, una de las personas que pernoctaba en el local ha sido detenida por encontrarse en situación irregular en España, iniciándose de inmediato los trámites administrativos para su expulsión del territorio nacional. En un dispositivo paralelo realizado días después en la misma localidad, un operativo conjunto de Mossos d'Esquadra, Policía Local y Policía Nacional inspeccionó otro local que funcionaba como vivienda con el suministro eléctrico pinchado. Allí identificaron a una decena de mujeres jóvenes de origen sudamericano que ejercían la prostitución de manera encubierta. Tras las comprobaciones pertinentes, la policía descartó que fueran víctimas de trata o estuvieran retenidas contra su voluntad, por lo que no se practicaron detenciones en este segundo caso.
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