Arcos de la Frontera, Cádiz, España
La Guardia Civil ha detenido a cinco miembros de una organización criminal asentada en Sevilla, responsable de un violento atraco a un joyero en Arcos de la Frontera. La banda destacó por su nivel de sofisticación técnica, llegando a instalar una baliza GPS en el coche de la víctima para monitorizar sus movimientos en tiempo real. La Operación 'Qurtuba' ha permitido esclarecer el asalto ocurrido el pasado 9 de julio de 2025. Ese día, el joyero —un fabricante cordobés que ejercía de comercial— fue abordado brutalmente frente al hotel "Voy Voy" en Arcos de la Frontera. Los atracadores, que llegaron en un vehículo robado con matrículas falsas, le propinaron una paliza para arrebatarle el maletín con joyas valoradas en más de 300.000 euros. La clave del éxito del robo, y a la postre de su detención, fue la tecnología: días antes del golpe, dos de los ladrones (identificados como Abraham J. B. alias 'Tripocho' y Andrés L. B. alias 'Chicuco') viajaron hasta el garaje de la víctima en Córdoba para colocar un dispositivo de seguimiento en los bajos de su coche. El análisis forense de este GPS, recuperado posteriormente por los agentes, permitió trazar todos los movimientos de la banda desde su base en las Tres Mil Viviendas de Sevilla hasta el lugar del crimen. Durante los registros en Sevilla y Utrera, además de recuperar parte del botín (relojes de lujo y 11.000 €), los agentes se toparon con elementos sorprendentes: un santuario de santería donde la banda realizaba rituales para "proteger" sus golpes y un caimán vivo que mantenían en cautividad. Los cinco detenidos se enfrentan a cargos por robo con violencia, lesiones, pertenencia a grupo criminal y delitos contra la intimidad.
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