Alicante, Spain
En el marco de la operación 'Leoniza', la Guardia Civil ha detenido a dos hombres acusados de sustraer diversos vehículos para emplearlos posteriormente en asaltos con fuerza en viviendas y establecimientos comerciales de las provincias de Alicante y Murcia. En este operativo han colaborado activamente agentes de la Policía Nacional y efectivos locales de los municipios de Orihuela y Albatera. La oleada de delitos comenzó el pasado 8 de febrero en la localidad alicantina de San Isidro con la sustracción de un turismo. Poco después, una patrulla del Puesto de Pinoso frustró un robo en una casa de campo en Algueña, provocando que dos varones huyeran a pie por el bosque y abandonaran el coche. Esa misma noche, los ladrones robaron otros dos vehículos en Algueña que fueron recuperados horas más tarde en Hondón de los Frailes, donde sustrajeron un cuarto automóvil para continuar su huida. Los investigadores de la Guardia Civil descubrieron un modus operandi inusual y sistemático tras inspeccionar los coches recuperados: todos presentaban las puertas forzadas, el bombín de arranque manipulado, el equipo de sonido arrancado de su sitio (pero no robado) y, curiosamente, las cuatro ruedas rajadas. La actividad criminal continuó el 11 de febrero, cuando utilizaron el último coche robado para arrancar de cuajo la puerta de una gasolinera en Archena (Murcia) y llevarse una máquina expendedora de tabaco. Finalmente, la madrugada del 14 de febrero, intentaron repetir el método en otra estación de servicio en Orihuela. La llegada de las patrullas locales, alertadas por la alarma, precipitó una persecución a pie que culminó con el arresto del primer sospechoso in fraganti. A ambos se les imputan cuatro delitos de hurto de uso de vehículo a motor y tres robos con fuerza. Todos los vehículos robados han sido devueltos a sus legítimos dueños, a excepción de uno que apareció completamente calcinado.
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