Poligono Industrial, Madrid, España
La Fiscalía de Madrid investiga las actividades delictivas de un grupo organizado conocido como el "Clan de los Afiladores", que tiene atemorizados a decenas de empresarios en la región. El grupo utiliza una agresiva variante de la "estafa del afilador" para extorsionar grandes sumas de dinero, empleando la figura de su líder o "patriarca" como herramienta final de coacción. Según desvela una investigación publicada hoy, el modus operandi de la banda ha evolucionado desde la simple estafa hacia la extorsión sistemática. Miembros del clan se presentan en naves industriales y negocios que utilizan maquinaria de corte (carnicerías, talleres, fábricas), ofreciendo servicios de afilado a precios irrisorios, a menudo por debajo de mercado. Sin embargo, tras realizar un trabajo deficiente o nulo, exigen facturas desorbitadas que pueden ascender a miles de euros, alegando supuestos costes técnicos no pactados. El punto crítico de la estrategia delictiva reside en la intimidación. Cuando las víctimas se niegan a pagar estas sumas abusivas, los extorsionadores cambian su actitud y lanzan una amenaza velada pero efectiva: "El patriarca no es tan comprensible como lo soy yo". Con esta frase, sugieren que la intervención del líder del clan conllevaría consecuencias físicas mucho más graves para el empresario o su negocio. El miedo a represalias violentas ha llevado a muchas víctimas a pagar en silencio, lo que ha permitido al grupo operar con cierta impunidad hasta ahora. Fuentes de la investigación señalan que el clan actúa con una estructura jerarquizada y un reparto de roles definido, eligiendo cuidadosamente a sus objetivos en polígonos industriales alejados donde la presión es más efectiva. La Fiscalía ya está recopilando testimonios y pruebas para actuar contra la cúpula de la organización, que habría hecho del miedo ajeno su principal fuente de ingresos.
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