Algemesí, València, España
La investigación sobre la guardería de Algemesí, cuya propietaria fue detenida el pasado viernes, ha dado un giro escalofriante tras filtrarse el contenido de los vídeos grabados por las propias trabajadoras del centro. Estas pruebas gráficas, entregadas a la Policía Nacional, documentan un trato sistemático y degradante hacia bebés y niños de entre 9 meses y 3 años por parte de la dueña, una mujer de 55 años. Según detallan las grabaciones a las que ha tenido acceso la investigación, la acusada utilizaba métodos de alimentación forzosa extremadamente violentos. En una de las escenas más impactantes, se observa cómo la mujer sujeta con fuerza el cuello de una niña para inmovilizarle la cabeza, obligándola a tragar la comida y evitando físicamente que pudiera vomitar o escupir. "Te lo vuelvo a meter. ¡Que no me escupas la comida!", se escucha gritar en los vídeos mientras zarandea a la menor. Otro de los clips revela una crueldad psicológica añadida: para castigar a los pequeños, la dueña presuntamente agarraba la mano de un niño para golpear con ella a otro compañero, utilizando a los propios menores como instrumento de agresión para, según sospechan los investigadores, no dejar marcas directas de sus propias manos o para generar confusión en el relato de los pequeños si intentaban contarlo. Además, las imágenes confirman la existencia de un cuarto oscuro o habitación sin vigilancia donde los niños eran encerrados a oscuras como castigo cuando lloraban o se portaban "mal". La propietaria, que regentaba el centro desde hacía más de una década, se encuentra actualmente en libertad provisional con cargos por delitos contra la integridad moral y lesiones. El juzgado le ha impuesto una orden de alejamiento que le prohíbe acercarse a menos de 500 metros de la guardería —ya clausurada por la Generalitat— y de cualquiera de los menores matriculados.
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