Aluche, Madrid, España
Un vídeo filtrado hoy ha añadido un detalle esperpéntico a la investigación del robo sufrido por Iker Casillas. En las imágenes de seguridad de una tienda de compraventa de oro, se ve al presunto autor material —el vigilante de seguridad de su urbanización— intentando vender parte del botín mientras cubre su rostro, paradójicamente, con una gorra oficial del Real Madrid. El caso se remonta al pasado mes de octubre, cuando el exfutbolista denunció la desaparición de cinco relojes de lujo de su domicilio, valorados en más de 200.000 euros. La investigación policial, bautizada como Operación Santo, reveló una trama doméstica: los autores eran su empleada del hogar de confianza y el marido de esta, Juan Carlos, quien trabajaba como vigilante de seguridad en la exclusiva urbanización de Pozuelo de Alarcón donde reside Casillas. El modus operandi de la pareja consistía en dar el "cambiazo": la empleada sustraía las piezas originales (entre ellas un Rolex de oro de 50.000 euros) y las sustituía por réplicas baratas para no levantar sospechas. Sin embargo, Casillas acabó detectando la estafa. La Policía Nacional resolvió el caso en tiempo récord tras tender una emboscada a la empleada, quien confesó los hechos y delató a su pareja como el ideólogo del plan. Las imágenes que han salido hoy a la luz corresponden al 17 de octubre de 2025. En ellas se ve a Juan Carlos en un local del barrio de Aluche negociando la venta de un reloj de oro despiezado. Para evitar ser reconocido por las cámaras del establecimiento, el ladrón eligió un camuflaje que ha despertado la ironía en redes sociales: una gorra con el escudo del club del que Casillas fue capitán y leyenda. En esa transacción, el vigilante obtuvo 8.000 euros al peso por las piezas de oro extraídas del reloj, aunque en otra venta anterior logró sacar 18.000 euros por una pieza completa.
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