Melgar de Fernamental, Burgos, España
La Guardia Civil ha trasladado a España desde Venezuela a un hombre acusado de gestionar un criadero ilegal de perros en condiciones deplorables en la localidad burgalesa de Melgar de Fernamental. El individuo, que se encontraba huido de la Justicia desde hace seis años, ha sido puesto a disposición judicial este jueves para responder por delitos de maltrato animal continuado y alzamiento de bienes. La investigación se remonta a 2013, cuando el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) comenzó a inspeccionar las instalaciones del criadero tras recibir numerosas quejas vecinales por olores, suciedad y ruidos. A lo largo de los años, los agentes constataron un deterioro progresivo en el cuidado de los animales, que vivían entre excrementos, sin comida ni agua, y rodeados de plagas de parásitos. La situación se volvió insostenible en 2019, cuando se intensificaron las inspecciones. A pesar de tener licencia para 75 animales, el criador llegó a acumular 147 perros (97 adultos y 50 cachorros) en condiciones de hacinamiento extremo. Muchos presentaban delgadez severa y enfermedades sin tratar. Ese mismo año fue detenido en dos ocasiones por maltrato animal y estafa en la venta de cachorros. En febrero de 2020, ante la inminencia de una nueva intervención judicial, el acusado huyó de España apenas cuatro días antes de que la Guardia Civil registrara sus propiedades. En esa inspección final, los agentes hallaron un escenario dantesco: perros muertos en contenedores, un cachorro congelado en una bolsa y evidencias de canibalismo entre los animales debido a la falta de alimento. Se rescataron 86 perros y dos gatos que sobrevivían en condiciones lamentables. El Juzgado de Instrucción número 2 de Burgos emitió entonces una orden internacional de detención. Gracias a la colaboración de Interpol, el fugitivo fue localizado primero en México y posteriormente en Venezuela, desde donde finalmente ha sido extraditado.
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