Palamós, Girona, España
La indignación ha estallado en el municipio gerundense de Palamós después de que un juez haya vuelto a dejar en libertad con cargos a un delincuente multirreincidente que acumula la alarmante cifra de 59 antecedentes policiales. Los vecinos, el sector comercial y el propio consistorio han decidido hacer un frente común para denunciar públicamente lo que consideran un sistema de justicia "paralizado" que deja desamparados a los municipios ante la pequeña criminalidad. La última intervención de los Mossos d'Esquadra contra este individuo tuvo lugar la semana pasada. El hombre fue detenido in fraganti tras protagonizar una nueva oleada delictiva en el centro del pueblo: forzó la puerta de entrada de una cafetería local, sustrajo apenas diez euros de la caja registradora de una panadería y robó varios productos de un supermercado. Pese a ser arrestado por enésima vez y sumar estos nuevos cargos a su extenso historial, la autoridad judicial determinó que los hechos se consideraban "pequeños delitos", por lo que no existían motivos suficientes para decretar su ingreso en prisión preventiva. La alcaldesa de Palamós, Maria Puig, ha lamentado profundamente la situación, asegurando que el esfuerzo de la Policía Local y los Mossos d'Esquadra es constante, pero que "desde la detención hasta el juicio, el individuo sigue delinquiendo en la calle". Puig ha reclamado mayores recursos para los juzgados y ha advertido de que la presencia de estos multirreincidentes en libertad genera una constante alarma social y obliga a desviar patrullas policiales para vigilarlos, descuidando otros servicios. Desde la Asociación de Comerciantes de Palamós, su gerente, Ventura Puig, ha alertado del grave impacto económico y psicológico que sufren los negocios. Puig ha explicado que, aunque los botines sean de escaso valor, el verdadero perjuicio radica en los destrozos materiales.
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